Rosaria Chifari | Fundació ENT
Los envases son esenciales en los sistemas modernos de producción y consumo, ya que protegen los productos y facilitan su distribución. La prevención, la reutilización y el reciclaje de calidad siguen siendo prioridades fundamentales, pero algunas aplicaciones de envases pueden requerir vías alternativas al final de su vida útil, especialmente cuando resulta difícil separar el envase de los alimentos u otros residuos orgánicos tras su uso.
En este contexto, los envases biodegradables y compostables (BCP, por sus siglas en inglés) se consideran cada vez más para aplicaciones específicas en las que la compostabilidad puede aportar beneficios ambientales u operativos (1). Los BCP pueden incluir diferentes materiales y no deben confundirse con los envases de origen biológico. Un material puede ser de origen biológico sin ser biodegradable o compostable, mientras que los materiales compostables deben biodegradarse y desintegrarse en unas condiciones de compostaje definidas y dentro de un plazo determinado (1, 2).
La sostenibilidad de estos materiales no puede, por tanto, darse por supuesta únicamente en función de su origen o biodegradabilidad. Su comportamiento depende de factores como el origen de las materias primas, los procesos de producción, el uso de recursos y, especialmente, de si son recogidos y tratados adecuadamente al final de su vida útil (3).
El Reglamento sobre los Envases y Residuos de Envases (PPWR), Reglamento (UE) 2025/40, adopta un enfoque neutral respecto a los materiales para determinados formatos de envases, incluidas determinadas unidades de té, café y bebidas, y establece requisitos de compostabilidad para aplicaciones concretas en las que esta vía de fin de vida puede aportar beneficios ambientales o para la gestión de residuos (4,5). Esto puede ser especialmente relevante cuando resulta difícil separar el envase del contenido orgánico y la compostabilidad puede facilitar la recogida y el tratamiento de los biorresiduos.
Los envases diseñados para el compostaje industrial solo pueden cumplir su función prevista si son correctamente identificados, recogidos y tratados en condiciones adecuadas. La compostabilidad industrial no debe confundirse con la compostabilidad doméstica: las instalaciones industriales suelen operar en condiciones más controladas de temperatura, humedad y proceso (5).
Desde finales de 2023, los Estados miembros de la UE están obligados a recoger separadamente los biorresiduos en virtud de la Directiva Marco de Residuos (6). Esto plantea una cuestión importante: ¿en qué condiciones pueden los BCP cocompostarse eficazmente con los biorresiduos?
Las plantas de compostaje industrial fueron diseñadas principalmente para tratar materiales orgánicos biodegradables, y el comportamiento de los BCP puede variar en función de las condiciones de tratamiento.
El cumplimiento de una norma de compostabilidad industrial no garantiza un comportamiento idéntico en todas las instalaciones, ya que el rendimiento depende de factores como la temperatura, la humedad, la aireación, el tamaño de partícula y el tiempo de residencia (7,8).
El PPWR hace referencia a la norma EN 13432:2000, Envases y embalajes. Requisitos de los envases y embalajes valorizables mediante compostaje y biodegradación. Esta norma establece requisitos relativos a la biodegradación, la desintegración, los efectos sobre el proceso de compostaje y la calidad del compost, y puede seguir utilizándose como referencia hasta que se adopten nuevas normas armonizadas (5). El PPWR también apunta hacia futuras normas que reflejen mejor las condiciones reales de tratamiento, teniendo en cuenta parámetros como el tiempo de retención, la temperatura y la mezcla.
En la práctica, los envases compostables que no se hayan desintegrado suficientemente antes del cribado pueden terminar en la fracción de rechazo. Los BCP también pueden ser retirados durante el pretratamiento, ya que puede resultar difícil distinguir entre envases compostables y convencionales (9).
El etiquetado, el comportamiento de los consumidores, los sistemas de recogida separada y las infraestructuras de tratamiento influyen, por tanto, en que los BCP lleguen a la vía de tratamiento biológico prevista y la completen adecuadamente.
El PPWR hace explícita esta dimensión sistémica: los Estados miembros pueden exigir que otros formatos de envases sean compostables cuando existan sistemas adecuados de recogida e infraestructuras de tratamiento suficientes que garanticen que dichos envases entren efectivamente en el flujo de gestión de biorresiduos (5).
Sin embargo, los enfoques siguen siendo diferentes en Europa, incluidas las normas sobre recogida de biorresiduos, aceptación de envases compostables y calidad del compost.
Por tanto, la cuestión clave no es únicamente si un envase está certificado como compostable, sino si todo el sistema de gestión de biorresiduos puede tratarlo eficazmente. Esto debe lograrse manteniendo al mismo tiempo un funcionamiento eficiente de las plantas y produciendo un compost estable, seguro y de alta calidad.
Estos son los retos que COMPERF4EU – Optimising Biowaste Composting Plant Performance for a Circular and Safe Bioeconomy Across Europe (10) pretende abordar. Coordinado por Fundació ENT, el proyecto investigará cómo las políticas nacionales, los criterios de aceptación, los sistemas de tratamiento y los requisitos de calidad del compost influyen en la integración de los BCP en los sistemas de compostaje existentes.
COMPERF4EU comparará el rendimiento de las plantas de compostaje en diez países seleccionados, de dentro y fuera de la UE, mediante Indicadores Clave de Rendimiento (KPI), con el objetivo de identificar las prácticas con mejores resultados y comprender cómo influyen en el rendimiento las condiciones tecnológicas, operativas y regulatorias.
Una evaluación específica se centrará en los BCP conformes con la norma EN 13432, utilizando datos a nivel de planta procedentes de instalaciones que aceptan estos materiales para analizar su comportamiento durante las distintas fases del proceso: pretratamiento, compostaje activo, maduración y cribado final. Se evaluará si se biodegradan y desintegran eficazmente o si son retirados como rechazos, así como la forma en que su presencia afecta al rendimiento del proceso y a la calidad del compost.
Mediante la combinación de datos obtenidos a nivel de planta, revisiones bibliográficas y la participación de agentes como operadores de plantas de compostaje, autoridades públicas, asociaciones del sector del compostaje así como diseñadores y productores de BCP, COMPERF4EU contribuirá a aclarar qué significa en la práctica disponer de una “infraestructura de tratamiento adecuada” e identificará las condiciones en las que los envases compostables pueden integrarse con éxito en el tratamiento de biorresiduos.
Para determinadas aplicaciones, los BCP pueden convertirse en una parte valiosa del ciclo biológico de los materiales cuando las características y el diseño de los envases, los sistemas de recogida y las infraestructuras de tratamiento están adecuadamente alineados. Por tanto, la cuestión clave no es únicamente “¿Es compostable este envase?”, sino también “¿En qué condiciones reales puede cocompostarse eficazmente con los biorresiduos?”
Referencias
(1) Comisión Europea, 2022. Marco político de la UE sobre plásticos de origen biológico, biodegradables y compostables. COM(2022) 682 final.
(2) Eunomia Research & Consulting, 2026. Market-Pull Measures for Bio-based Plastics in EU Product Legislation: The Problem Definition, Baseline and Policy Option Overview. Versión 4.0, agosto de 2026.
(3) Feijoo Costa, G., 2026. ¿Cómo de sostenibles son los bioplásticos? Residuos Profesional, 21 de septiembre de 2026.
(4) Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea, 2025. Reglamento (UE) 2025/40, de 19 de diciembre de 2024, sobre los envases y residuos de envases, por el que se modifican el Reglamento (UE) 2019/1020 y la Directiva (UE) 2019/904 y se deroga la Directiva 94/62/CE.
(5) Comisión Europea, 2026. Documento de orientación para el Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases. C(2026) 3702 final.
(6) Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea, 2008. Directiva 2008/98/CE sobre los residuos y por la que se derogan determinadas Directivas (versión consolidada).
(7) Gastaldi, E., Buendia, F., Greuet, P., Benbrahim Bouchou, Z., Benihya, A., Cesar, G. & Domenek, S., 2024. Degradation and environmental assessment of compostable packaging mixed with biowaste in full-scale industrial composting conditions. Bioresource Technology, 400, 130670. https://doi.org/10.1016/j.biortech.2024.130670
(8) Suarez Murcia, J.C., Huet, G., Lamarque, J., Gastaldi, E., Sambusiti, C., Puchelle, V., Grassl, B., Domenek, S. & Monlau, F., 2025. Chemical composition and mesophilic anaerobic digestion of commercial compostable food packaging: Implications for bio-waste management. Bioresource Technology, 424, 132273. https://doi.org/10.1016/j.biortech.2025.132273
(9) Körner, I., Redemann, K. & Stegmann, R., 2005. Behaviour of biodegradable plastics in composting facilities. Waste Management, 25(4), 409–415. https://doi.org/10.1016/j.wasman.2005.02.017
(10) https://cordis.europa.eu/project/id/101288936
