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Indicadores de economía circular a escala autonómica en España: avances y situación de la implantación de la contabilidad de flujos materiales a nivel regional.

Dr. Sergio Sastre Sanz | ENT medio ambiente y gestión

 

La economía circular ha madurado rápidamente como marco de política pública. En pocos años ha pasado a ser un pilar de la política ambiental e industrial que exige instrumentos más precisos para el diagnóstico, la priorización y el seguimiento. En ese proceso, la contabilidad de flujos materiales (CFM) ha ido ganando un lugar central. No se trata solo de una herramienta técnica, sino del marco que permite describir en términos físicos la economía de un territorio y construir a partir de ello indicadores como el consumo doméstico de materiales (CDM), la productividad material o la tasa de uso de material circular.

Su relevancia es clara. Una parte importante de los debates sobre economía circular sigue apoyándose en indicadores parciales, muy centrados en residuos, reciclaje o actuaciones sectoriales concretas. Estos indicadores son útiles, pero insuficientes para comprender la estructura material de una economía. La CFM permite ampliar el foco: cuantifica entradas y salidas físicas de materiales, hace visibles dependencias externas, identifica perfiles materiales dominantes y ayuda a interpretar la relación entre actividad económica y uso de recursos. En definitiva, aporta una lectura estructural de la economía física de los territorios.

Esta cuestión resulta especialmente importante en la escala autonómica. En España, buena parte de las competencias con incidencia directa sobre la economía circular se sitúan en las comunidades autónomas: planificación de residuos, política industrial, contratación pública, ordenación territorial o desarrollo de estrategias específicas. Sin embargo, la ambición estratégica ha avanzado más rápido que los sistemas de información. Esa brecha entre planificación y evidencia limita la capacidad para formular diagnósticos precisos, jerarquizar problemas y evaluar resultados con suficiente trazabilidad.

El caso español, aunque el grado de implantación sigue siendo desigual, seis comunidades autónomas cuentan ya con resultados de CFM actualizados y con indicadores derivados suficientemente desarrollados como para permitir una primera comparación: Navarra, Euskadi, Cataluña, Illes Balears, Canarias y Comunidad de Madrid. Este hecho es relevante por sí mismo. Muestra que la aplicación regional de la CFM ha dejado de ser una posibilidad metodológica se consolida como una base estadística útil para el diseño y seguimiento de políticas públicas.

Estas experiencias no responden a una única trayectoria. Cataluña y Euskadi representan los casos más consolidados, tanto por la continuidad de sus series como por la integración de los indicadores materiales en marcos de seguimiento públicos. Illes Balears y Canarias amplían el análisis hacia economías insulares, donde la CFM permite captar con especial claridad la dependencia exterior, la vulnerabilidad logística y la exposición a factores externos. Navarra muestra cómo estos indicadores pueden desarrollarse desde la propia necesidad de informar la política regional, estructurar prioridades e identificar oportunidades y cuellos de botella. La Comunidad de Madrid, por su parte, permite profundizar en la interpretación de una economía muy terciarizada, donde un menor consumo de materiales se relaciona con dependencia material y necesidades analíticas especificas

La comparación entre estas comunidades pone de manifiesto dos cuestiones. La primera es que existen perfiles materiales muy distintos, ligados a estructuras territoriales y productivas diferentes. La segunda es que también existen diferencias en la capacidad institucional para medir esos procesos. Allí donde existe una CFM, la discusión sobre economía circular puede apoyarse en una base empírica más sólida y desplazarse desde formulaciones generales hacia preguntas más concretas.

Además, el potencial de la CFM no se agota en los indicadores más habituales. Combinada con otros instrumentos analíticos, como los marcos input-output, permite avanzar hacia el cálculo de la huella material y hacia análisis sectoriales más precisos sobre cadenas de suministro, especialización productiva, dependencias externas o consumo final. Esta capacidad de articulación amplía su utilidad para la planificación pública, al conectar la lectura agregada del metabolismo económico con diagnósticos más finos sobre sectores, actividades y patrones de demanda.

En este sentido, la principal aportación de la experiencia española no es solo haber demostrado que las cuentas regionales son posibles. También ha mostrado que son útiles. La existencia de una masa crítica de comunidades con resultados comparables abre un terreno de aprendizaje valioso para el resto de las regiones y permite avanzar hacia marcos de seguimiento más robustos, mejor conectados con la escala estatal y europea.

La conclusión es clara. La economía circular necesita una infraestructura estadística acorde con su ambición política. En el ámbito autonómico, la CFM empieza a consolidarse como una de sus piezas centrales y contribuye a que la economía circular pueda pasar del plano de la intuición al de la planificación basada en evidencia.

 

Referencias y enlaces:

Eurostat. 2018. Economy-wide material flow accounts. Handbook. Publications Office of the European Union, Luxembourg.

Sastre, S. 2021. Resources extraction, trade and waste management: a regional approach to the Spanish socioeconomic metabolism. Phd Thesis. Institut de Ciència i Tecnologia Ambeintals. Universitat Autònoma de Barcelona.

Sastre, S., Carpintero, Ó., Lomas, P.L. 2015. Regional material flow accounting and environmental pressures: The Spanish case. Environmental science & technology 49: 2262-2269.

Carpintero, Ó., Sastre, S., Lomas, P.L., Arto, I., Bellver, J., Delgado, M., Doldán, X. et al. 2015. El Metabolismo Económico Regional Español. Carpintero, O. (ed.),. FUHEM, Madrid.

Estadística sobre contabilidad de flujos materiales en la Unión Europea: https://ec.europa.eu/eurostat/databrowser/view/env_ac_mfa/default/table?lang=en

Estadística sobre contabilidad de flujos materiales en España: https://www.ine.es/dyngs/Prensa/CFM2023.htm

Estadística sobre comptabilitat de fluxos materials a Catalunya: https://www.idescat.cat/pub/?id=cfm

Estadística sobre contabilidad de flujos de materiales en Euskadi: https://www.euskadi.eus/web01-s2ekono/es/contenidos/informacion/estatistika_ing_090217/es_def/index.shtml

Estadística sobre comptabilitat de fluxos materials a Baleares: https://ibestat.es/estadistica/economia/cuentas-economicas/cuenta-de-flujos-de-materiales/?lang=ca

 

Figura 1. Consumo doméstico de materiales de una selección de regiones españolas, 2014-2022.Fuente: Elaboración propia a partir de Idescat (Cataluña), Ibestat (Baleares), Eustat (País Vasco), INE (España) y comunicación personal en el caso de la Comunidad de Madrid , Navarra y Canarias.

 

Figura 2. Productividad material (a precios corrientes) de una selección de regiones españolas, 2014-2022.Fuente: Elaboración propia a partir de Idescat (Cataluña), Ibestat (Baleares), Eustat (País Vasco), INE (España) y comunicación personal en el caso de la Comunidad de Madrid , Navarra y Canarias.