La Fundació ENT publica, conjuntamente con MedReAct, un nuevo estudio sobre el sector de la pesca de arrastre de fondo en el Mediterráneo occidental. El estudio, que ha sido revisado por dos prestigiosos investigadores de la Universidad de British Columbia, el Profesor Rashid Sumaila y su colega el Profesor Daniel Pauly, revela que si no fuera por las ayudas públicas y otras transferencias gubernamentales este segmento de la flota sería deficitario.

El estudio, titulado “Exposing the hidden costs of trawling in the Western Mediterranean”, analiza algunas de las externalidades derivadas de la pesca de arrastre, es decir, analiza una serie de costes no reflejados en el precio de mercado de los productos derivados de esta actividad, tales como el coste climático asociado a las emisiones que genera, o bien determinadas transferencias financieras gubernamentales clave, tales como las exenciones fiscales sobre el combustible o los subsidios.

La investigación muestra que si se tuvieran en cuenta estos factores, el sector de la pesca de arrastre de fondo resultaría una actividad claramente no rentable. Si además se añadieran los costes derivados de la sobrepesca, las repercusiones sobre la biodiversidad o los costes laborales ocultos, entre otros, esta actividad sería aún más deficitaria.

Según el estudio, el beneficio neto en 2018 de la flota de arrastre del Mediterráneo occidental de la UE fue de unos 34 millones. Sin embargo, si se tuvieran en cuenta las exenciones fiscales sobre el combustible y las subvenciones percibidas, que se sitúan alrededor de los €96,4 millones, este segmento de la flota tendría un beneficio negativo de unos €64 millones. Asimismo, si se considerara el impacto climático que ocasiona, el coste de las flotas de arrastre de fondo del Mediterráneo occidental aumentaría unos €13,2 millones. En total, el beneficio de este segmento de la flota –teniendo en cuenta la diferencia entre el beneficio neto y los diferentes costes monetarios evaluados– sería negativo y generaría un déficit cercano a los €77 millones.

Esto demuestra que el sector de la pesca de arrastre, tal y como es actualmente, no sería económicamente viable si se eliminaran las exenciones fiscales a los combustibles o los subsidios, o bien si el sector pesquero se integrara plenamente al sistema de comercio de derechos de emisión de la UE, tal y como ocurre con otros sectores económicos.

Por estos motivos, el informe concluye que la inclusión de estas externalidades debe abordarse, no solo por razones ecológicas y económicas, sino también para evitar una injusticia ambiental en relación con otras prácticas pesqueras de menor impacto ambiental. Dado el mal estado de las poblaciones de peces y los hábitats marinos del Mediterráneo, la pesca de arrastre representa no solo un uso antieconómico de los recursos comunes, sino que está acelerando la crisis ecológica del mar Mediterráneo. Por ello, resulta necesario implementar medidas importantes para reducir estas externalidades, en línea con los objetivos del Pacto Verde de la UE.

Los autores del informe respaldan la puesta en marcha de varias medidas de conservación de manera urgente, tales como una fuerte reducción de la presión pesquera, así como una mayor implementación de áreas marinas protegidas y zonas restringidas a la pesca con el fin de reducir las externalidades que la pesca de arrastre ocasiona.

Finalmente, este informe solicita un cambio urgente y radical hacia la pesca de bajo impacto, así como medidas ambientales más fuertes y efectivas en la gestión de la pesca mediante el uso de fondos públicos de transición. De no ser así, la industria pesquera no será capaz de responder a los crecientes desafíos ambientales y sociales del siglo XXI.

 

Descargar el informe (solo inglés): https://ent.cat/wp-content/uploads/2022/06/20220620-Hidden-costs-of-trawling.pdf

Descargar el resumen ejecutivo: https://medreact.files.wordpress.com/2022/06/resumen-informe-hidden-costs-of-trawling.pdf

 

Foto: Pierre Gleizes